viernes, 14 de octubre de 2011

Día setenta y dos. Los indignados y el 15O



La indignación es el nuevo lema, el gran grito contra un sistema que parece no funcionar.

El movimiento que inició en España, con sus acampadas en la Puerta del Sol a partir del pasado 15 de mayo (15 M), se ha convertido en una ola mundial que mañana se hará presente en practicamente toda Europa y varios países en los demás continentes.

La crisis económica, generada por la ambición de las grandes corporaciones y bancos, ha desencadenado la protesta mundial. El futuro, ese tiempo inexistente que se solía ver con cierta esperanza para la mayoría de los europeos y en Estados Unidos -donde en las últimas semanas sus indignados han tomado Wall Street-, se ha convertido en una palabra sin sentido.

En otros continentes, incluyendo América Latina, acostumbrados a los sinsabores que sus gobiernos y sus poderosos están acostumbrados a darles como futuro, la indignación cobra el significado de la reinvindicación que cuesta tanto conseguir ante los males que parecen ser eternos y a los cuales sus gobiernos democráticos no parecen querer resolver o ni siquiera mejorar.

Mañana el 15M se replicará en muchos países, incluyendo a República Dominicana, donde se ha convocado a una caminata que saldrá del Parque Independencia a las 10:00 de la mañana y llegará al Parque Colón, al lado de la Catedral Primada. En ese lugar se tiene pautado realizar actividades y expresiones artísticas para hacer valer la voz de indignación ante nuestro gobierno.

Es un grito necesario, es una movilización que creo necesitamos apoyar y a la que tenemos que sumarnos. A nos quedarnos callados ante un sistema que nos ve como objetos.

En este enlace pueden leer un interesante artículo en la revista Orsai sobre el origen del 15M, escrito por uno de sus gestores: "Pienso, luego estorbo"




miércoles, 5 de octubre de 2011

Día setenta y uno. Muere Steve Jobs


Falleció hoy uno de los grandes revolucionarios e innovadores tecnologicos del siglo XX e inicios del siglo XXI.

Buen viaje, Steve Jobs.

Aquí un emotivo discurso de este icono de nuestro tiempo.



jueves, 29 de septiembre de 2011

Día setenta. Redondo Llenas y la libertad de expresión

La decisión de un tribunal en otorgar el derecho de publicar una columna de opinión en un medio digital de comunicación al reo Marío José Redondo Llenas, condenado por el asesinato de su primo José Rafael Llenas Aybar (quien al momento de su asesinato, el 04 de mayo de 1996, tenía 12 años de edad), sin que medie el control o permiso de alguna autoridad carcelaria ha disparado la indignación de muchos.

La condena moral, desde el punto de vista del escándalo que significó ese crimen en la sociedad dominicana -cuyo proceso judicial fue extremadamente mediatizado, transmitiendo en vivo sus audiencias-, ha primado en este decisión sobre las consideraciones legales. Ayer, el diputado Luisin Mejía rechazó la decisión expresando que lo que debería escribir Redondo Llenas "es un artículo de como matar un niño con 38 puñaladas".

Con la intención de aclarar el aspecto legal de esta situación, consulté a algunos abogados. Nassef Perdomo, abogado con especialidad en derecho constitucional, me señaló en un comentario hecho en mi muro de Facebook que "en ninguna parte de la Constitución se establece que el condenado queda suspendido en sus derechos civiles y políticos. Sólo queda suspendido en sus derechos de ciudadanía, y la libertad de expresión no es uno de ellos".

Perdomo señaló que esto lo afirmaba a partir de los artículos 22 y 24 de la Constitución. ¿Qué dicen estos artículos? El 22 específica que son derechos de los ciudadanos: 1) Elegir y ser elegido; 2) Decidir a través de un referendo; 3) Ejercer derecho de iniciativa popular, legislativas y municipal; 4) Formular peticiones a los poderes públicos y 5) Denunciar faltas cometidas por funcionarios públicos. En tanto, el artículo 24 establece como primera de cuatro condiciones para que estos derechos sean suspendidos el de una condena irrevocable de pena criminal.

Por lo visto, la libertad de expresión y difusión de pensamiento no está incluida dentro de los derechos ciudadanos pasibles de suspensión por una condena penal. Así que desde el punto de vista del derecho, fuera de la condena moral, Redondo Llenas tiene derecho a escribir de manera pública sus pensamientos y pareceres. Nos guste o no.

Su primer artículo ya fue publicado en Ciudad Oriental. En el habla sobre un episidio en la cárcel donde está recluido y de este hecho hace reflexión sobre la situación de los reos y el tratamiento en circunstancias especiales de estos. Los que quieran puede leerlo aquí. Ayer, la página Keseyoke hizo un buen resumen sobre el caso de asesinato del niño Llenas Aybar.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Día sesenta y nueve. El juicio de "Sobeida"

Hoy finalizó la primera etapa del proceso judicial de los implicados, ya culpables, en lavado de activos en los negocios de narcotráfico de José David Figueroa Agosto.

En primera instancia fueron hallados culpables por lavada de activo y condenados Sobeida Félix (5 años, tras negociación con los fiscales), Eddy Brito (12 años), Mary Pelaez (15 años), Sammy Dauhujre (15 años), Juan José Fernández Ibarra (15 años), Ivanovish Smester (15 años) yMadeline Bernard (esposa del asesinado coronel José Amado González, 5 años). La única descargada y declarada inocente fue Dolphy Pelaez.

Digo primera etapa, porque de seguro vendrá el proceso de apelaciones de parte de los abogados de algunos de los implicados. Así que, contrario a los que muchos piensan, este caso seguirá orbitando en la opinión pública por un tiempo más.

Fuera de pensar de sí están o no todos los involucrados en la red que mantuvo operando al narcotraficante Figueroa Agosto en el país en este grupo de condenados, es importante señalar que este caso nos mostró que tan incrustada está en nuestra sociedad el narcotráfico y sus operaciones, y lo difícil que parecer ser luchar contra esta realidad.

Otra cara de este caso ha sido, definitivamente, la cobertura mediática y la percepción de las personas sobre este juicio. Hoy me tocó constatar a través de las redes sociales de Facebook y Twitter, lo muy arraigada que está la percepción de que el juicio era a Sobeida Felix, o que ella era la cabecilla de "la banda".

Dentro del grupo, y recordando los detalles de juicio, Sobeida es la que parece estar menos involucrada en las transacciones de dinero y bienes relacionados con la red que manejaba Figueroa Agosto. Sobeida, mas que otra cosa, era una de las amantes, diría, la principal consorte de Figueroa Agosto. El morbo, aparentemente, y la centralidad mediática hacia ella -a partir de del hallazgo en un departamento de su propiedad de 4.2 millones- la convirtieron en el punto de referencia de este caso, a pesar de que a la luz de las pruebas presentadas resultó ser la menos involucrada.

Al final entre "show", hechos escabrosos y pruebas, el juicio de "Sobeida" nos muestra lo mal que andamos y la perspectiva funestas que el mundo del narcotráfico zanja en nuestro país.





Aquí las informaciones en los digitales de los diario impresos y algunas reacciones:








Reacciones









lunes, 18 de julio de 2011

Día sesenta y ocho. Sólo quieren un maestro

Mi amigo y colega Vianco Martínez me hace llegar esta denuncia. La lees y da rabia, da impotencia, da vergüenza. Hoy trate de cuestionar a la señora ministra de Educación, Josefina Pimentel, sobre esta situación...ni siquiera dejó que yo abriera la boca, que le explicará nada, que le preguntará nada.

"No, no puedo ahora, voy a la Juventud", al Ministerio de la Juventud, donde cinco jóvenes buscan alcanzar las 300 horas de lectura continua en voz alta. Salía de una actividad del Fondo de la Población de las Naciones Unidas. La seguí y luego que salió de su visita trate de volver a preguntarle y me dijo: "No, no. Ahora no, voy a Infotep". La deje ir. Ni siquiera sabía que le iba a preguntar.

Aquí el texto doloroso de Vianco.

Prendiendo velas por el nombramiento de un maestro

En la comunidad El Roblito, de Padre Las Casas, los niños han perdido dos años de clases por falta de un maestro y ya van para el tercero

Vianco Martínez

El 17 de agosto, cuando el país esté celebrando –si, celebrando porque una escuela que abre sus puertas es siempre una celebración- el inicio del año escolar, en un lugar de la cordillera Central llamado El Roblito, cerca de un cruce de caminos entre Constanza y Padre Las Casas, habrá 62 niños que perderán su tercer año escolar consecutivo por falta de un maestro. Esta es la historia de su lucha.

Su escuela era una pequeña iglesia enclavada en un valle intramontano, y habilitada a la buena de Dios con unos pocos pupitres y una pizarra prestada para alojar a los alumnos de esa y otras comunidades, entre ellas los de una comunidad sin fortuna llamada La Fortuna.
La vida en ese centro era tan precaria que la maestra tenía que partir los lápices en tres pedazos para que aquellos parias tuvieran con qué escribir en sus cuadernos, así como organizar turnos para sentar a los muchachos en los pocos pupitres que había.

La maestra la pagaban las monjas de la Congregación del Cristo Crucificado, de Padre Las Casas, con retazos de unos recursos que les sobraban de alguno que otro proyecto.

Sus padres no pudieron estudiar porque no había escuelas en su tiempo ni había tampoco una realidad que lo facilitara. Pero ahora los hijos de la montaña quieren cambiar la historia y no encuentran una mejor manera de hacerlo que llevar sus hijos a la escuela.

El camino para conseguir el nombramiento de un maestro o una maestra en El Roblito ha sido largo y tortuoso. Han llevado cartas a los funcionarios correspondientes, han formado comisiones de campesinos harapientos para bajar su petición al despacho del encargado del Distrito Educativo de Padre Las Casas, han utilizado amigos en la capital para que susurren su necesidad en los altos despachos del Ministerio de Educación y han prendido velas a todos los santos.

Las monjas y sacerdotes de la zona, que andan como almas en pena peleando con los malos caminos para llevar un poco de consuelo a esas desconsoladas comunidades, han hecho hasta misas a ver si logran por vía divina lo que no han podido lograr por vía terrena. Pero lo único que han conseguido es perder su tiempo, es decir, el tiempo que tienen que dedicar cada día a sus plantíos, a sus cosechas y a sus familias.

Las primeras escuelas de la zona montañosa de Padre Las Casas fueron construidas por la iglesia, cuando los gobiernos, uno detrás de otro, no se habían enterado de que allí, en el macizo de la cordillera Central, en lugares bendecidos por la lluvia, donde los ríos prestan su galanura para que las tardes nunca dejen de ser grandiosas, hay 18 comunidades llenas de personas con derechos.

Los hijos de la montaña llevan consigo el signo de la desdicha. En su tierra llueve de mayo a noviembre; cuando eso sucede los ríos crecen y los caminos se niegan. Ver a un niño que va a la escuela haciendo equilibro sobre el lodazal, en medio de la soledad de los caminos, tiritando de frío al borde del precipicio, aferrado a sus cuadernos para que no se les caigan, sin zapatos, sin abrigo, sin nada, es un espectáculo que duele hasta en la mirada.

Un hombre llamado Cristian Ferreras, que se ha convertido en la voz de la montaña, me contó un día las vicisitudes que pasan los muchachos para ir a la escuela. “Vienen de La Fortuna, de El Roblito y de otros lugares muriéndose de frío. A veces no tienen ni zapatos para caminar dentro del lodo, y aun así quieren estudiar. Muchas veces no tenemos nada que darles para que vayan a las clases, y como quiera van a su escuela muertos de la risa”.

Un maestro, un simple maestro parado frente a una pizarra con una tiza en la mano, con el futuro sentado en su aula haciéndole preguntas y aprendiendo caminos para suceder, es una gesta, una metáfora de los nuevos tiempos. En una escuela hay demasiado futuro envuelto, demasiadas esperanzas de redención, demasiada urgencia de cambios para andar plagoseando por un maestro, cuyo nombramiento se resuelve en la capital con una firma, con una simple firma.

Los niños de la montaña no tienen nada. Su única riqueza son sus sueños. ¿Vamos a dejar que también a ellos, a los 62 niños de El Roblito y La Fortuna, los sueños se les enfermen de realidad?