jueves, 28 de febrero de 2013

Día ochenta y siete. El Papa y Duvalier

Hoy el Papa dejó de ser Papa. Benedicto XVI tomó un helicóptero y se marchó de El Vaticano. Unos dicen que las razón de su renuncia responde a presiones ante acciones que él quería emprender dentro de su gobierno teocratico. Sin embargo, la versión oficial, dicha por él, es que está desgastado por los años.

Papa "interruptus". Foto AFP.


Miles han seguido con interés la renuncia del Papa. Un hito histórico si se piensa que el último que renunció lo hizo hace casi 600 años. Pero hay otro hecho que pasó hoy desapercibido y creo que es más importante para nosotros por la cercanía a nuestro país.

El ex dictador haitiano Jean Claude Duvalier se presentó hoy ante un tribunal. Lo había dejado plantado en tres ocasiones anteriores. En su última falta el tribunal dispuso su "presencia obligatoria" .

Jean Claude (Baby Doc) Duvalier.


“Creo que he hecho todo lo posible para garantizar una vida digna a mis conciudadanos (...) a mi regreso me encontré con un país colapsado y plagado de corrupción; ahora me toca a mi preguntar: ¿qué han hecho con mi país?”, dijo en la sala de audiencias según recoge la agencia EFE. Y lo dijo para defender su mandato de sangre, heredado de su padre.

Lo peor, quizás, no es que falte ante un llamado de la justicia cuatro veces, ni que ande por Haití libremente a pesar de que se dispuso su prisión domiciliaria (por lo que se teme escape cuando quiera y ahora más que es requerido por acusaciones de genocidio y malversación de fondos).

Lo peor es que hubo aplausos en la sala cuando dijo esas palabras. "Vítores", dice el cable de la agencia noticiosa.

Eso es lo peor. Su vigencia.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Día ochenta y seis. Regreso, discursos y desesperanzas

Decidí hoy retomar este blog. Lo político y social me hace cosquillas todos los días y creo, luego de cuatro meses de maternidad, que puedo equilibrar mis actualizaciones con mis otros dos blogs, el de literatura y el de maternidad.

Lo retomo en el día del discurso del presidente Danilo Medina. Mucha esperanza aun de cambios aunque sigo siendo menos positiva que la mayoría. Pienso, y creo, que el actual presidente tiene muchos compromisos con su partido como para hacer grandes cambios, o mejor dicho, cambios más profundos. Sin embargo, su posición ante el contrato de la Barrick Gold en su discurso de hoy le ha sumado puntos, sin duda.

Contradictorio si fue ver a los congresistas que aprobaron el contrato con esta empresa minera, aplaudir la posición de Danilo Medina de revisión de este pacto comercial con el Estado. Son unos caras duras. En este artículo de la revista quincenal La Lupa pone nombres y apellidos a los legisladores que tiraron la piedra y ahora pretenden esconder la mano.

Por último, y retomando el tema de mi último post, decir que Esperancita falleció. Hace menos de un mes otra menor, esta vez de 11 años, se debatía entre la vida y la muerte luego de dar a luz un bebe producto de una violación. Ahí seguimos muy mal.

Espero no perderme de estos lares.

Feliz Día de la Independencia.

martes, 24 de julio de 2012

Día ochenta y cinco. La insoportable levedad de la vida II


Supuestamente Esperanza, la joven de 16 años con leucemia y embarazada de 9 semanas, está recibiendo tratamiento. Lo digo a supuesto porque a pesar de que habían dicho que sí, me llegaron informaciones de que aun no lo estaba recibiendo. Este tratamiento ha sido postergado una semana por un artículo constitucional cuyas consecuencias se viven ahora, fuera de la idea ideal y cerrada de un grupo de personas con poder para querer imponernos su moral absoluta.

Y en este caso que se ha hecho público, a fuerza de las redes sociales en primer lugar, se pueden sacar muchas lecciones y, algo que personalmente me satisface, saber que tenemos fuerza para exigir el derecho que se nos ha arrebatado a las mujeres: la libertad de decidir cuando nuestra vida está en peligro.

Por un lado, es triste saber que muchas personas pueden justificar acciones contra la vida de otra sin ni siquiera molestarse en averiguar sobre que se trata el caso, sin informarse, sin tratar de ver la situación más allá de sus narices, solo por una convicción moral individual y, en ocasiones, prejuiciada y acusatoria. Crueldad. Lo peor, escuchar gente justificando desde el "cuento de oídas".

También me detengo en el papel de los medios. La denuncia del caso de negación de tratamiento salió a la luz gracias a la doctora Lilliam Fondeur en su columna del periódico El Nacional, artículo que fue replicado primero en las redes sociales. Los medios tardaron dos días en tocar el tema, sobre todo luego de que Noticias SIN logrará burlar la seguridad del centro de salud SEMMA con cámaras escondidas. Que vale la pena señalar aquí, que el centro puso seguridad en la puerta de la habitación de la adolescente y a varios periodistas se les negó reiteradamente que esa joven estuviese ingresada en el centro. Eso, sin contar, que la madre fue amenazada con no darle el tratamiento a su hija si hablaba con la prensa.

Muchos medios parecieron darse cuenta de la situación luego de la declaración del Ministro de Salud, Bautista Rojas Gómez, quien dijo que el tratamiento debía darse. Para pensar.

Tomando las notas y cobertura de SIN, quien mayor cobertura le ha dado a la discusión, vi hoy en el programa El Despertador los comentarios de dos miembros del famoso Consejo de Bioetica. Resulta que ellos ni siquiera estaban llamados a conocer el caso, ni lo tenían contemplado en su agenda, a pesar de que se había informado lo contrario cuando el caso se dio a conocer. Uno de ellos, José Placido Montero, apuntó varias cosas: 1) la casi imposibilidad de que el feto sea viable con o sin tratamiento; 2) la disyuntiva en que coloca a los médicos el articulo 37 de la Constitución, señalando que de no existir este caso hubiese sido resuelto entre los médicos del centro y los familiares de la adolescente y que hubiese sido sin mucha discusión la interrupción del embarazo; 3) el "limbo" en que el artículo 37 deja estos casos, haciendo que un ministro se atribuya funciones que aseguro no le corresponden y viole la Constitución; y 4) la importancia de la preservar la vida de la joven.

Otro miembro de este Consejo, identificado como doctor Montalvo y secretario de este organismo, dijo otra cosa más importante: el derecho individual del paciente de decidir que quiere hacer. Algo que olvido mucha gente y que su tutora dejo claro, muy claro, sobre lo que entendía lo mejor para su única hija: "Mi hija primero, por Dios, mi hija primero.  Yo sé que eso del aborto en la Constitución no se puede, lo sé porque yo soy cristiana y creo en Dios.  Pero es mi hija.  Lo único que tengo es mi hija, eso es lo único, toda mi vida ha sido mi hija. ¡Siento que mi hija primero!”

Llegando a este punto no puedo más que apoyar lo dicho por el doctor Placido Montero: ese artículo debe ser discutido y modificado.

jueves, 19 de julio de 2012

Día ochenta y cuatro. La insoportable levedad de la vida

Imagen tomada de Revista Criterio
Cuando se discutía el hoy artículo 37 de la Constitución de la República, después de consultas populares, se levantaron voces. Pero más pudo la doble moral, la fuerzas de los dogmas y la falta de sentido de derecho de nuestros legisladores. Condenaron a las mujeres a ser presas del machismo dogmático, nos amarraron el vientre a sus intereses: el respeto a la vida desde la concepción.

Resulta que los defensores de ese adefesio, jubilosos, ondeaban sus banderas de triunfadores. El mundo de la maternidad idílica se hacia realidad, según ellos. Pero resulta que no es ideal, y que las realidad no es un cuento de hadas.

Hoy la doctora Lilliam Fondeur dio a conocer un caso, que de seguro no es el único ni lo será, que pone en evidencia lo víctimas que somos de un sistema que ve a la mujer como objeto de su maternidad y no viceversa.

Una adolescente de 16 años. Enferma de leucemia. Semanas después de conocerse su condición también se sabe otra noticia: está embarazada de nueve semanas. Lo lógico, ante la gravedad de la joven y la necesidad urgente de quimioterapia, es hacerle un aborto. Pero no, no se puede.

Esa joven es hija única. Esta ingresada en un centro médico de Gascue, en la capital del país. Su vida está en manos de un Comité de Ética que ha decidido esperar a que cumpla 12 semanas de embarazo. ¿Para qué? Ni idea. Un feto tiene pocas posibilidades de sobrevivir a un proceso de quimioterapia. A eso se le suma que un feto demanda alimentación intrauterina, y en este caso esa joven está con una anemia grave producto de la leucemia, conectada a un respirador y en estado grave, por lo que un embarazo empeora su condición y tampoco le depara muchas posibilidades al feto de desarrollarse.

Me han informado que los médicos del centro amenazaron a la madre con no darle tratamiento si iba a los medios de comunicación a dar a conocer el caso. A pesar de eso, el caso ha corrido por las redes. Hasta ahora ningún medio tradicional parece interesado en dar cabida a esta historia. Parece que otras cosas pesan más.

¿Nadie quiere opinar sobre el caso? Y como pregunta la doctora Fondeur en una conversación que sostuvimos. ¿Quienes componen ese comité? ¿Por qué no quieren que se discuta el tema? Y me pregunto ¿Por qué amenazan a una madre desesperada por salvar a su única hija?

En tres semanas puede ser que esta joven no este viva o este en un estado donde será imposible salvarla o prolongarle la vida. El feto morirá con ella, una persona que existe, que ha vivido, con una historia y posibilidades de continuar con ella. Y en las condiciones que ella se encuentra, ¿no han pensado que el feto de todas maneras no podrá sobrevivir, pero que mientras tanto está drenando la poca vida que le queda a esa joven y eliminando la posibilidad de que pueda salvarse?

Claro, estoy segura, muy segura, que si fuera la hija de alguien de ese comité el asunto no estaría en discusión y la quimioterapia hace rato que habría sido aplicada.

Detestable.


lunes, 18 de junio de 2012

Día ochenta y tres. Salcedo

Heridos sacados de hospital por militares durante paro en Salcedo. Foto tomada de portal Noticias SIN.
Mi referencia más cercana con la fuerza del Estado contra el ciudadano son los Doce Años de Joaquín Balaguer. Un gobierno "democrático" que perseguía, torturaba y mataba por razones políticas. 

Es famosa aquella respuesta en una rueda de prensa del entonces presidente Balaguer en la que decía que todo se debía a "fuerzas incontrolables". Cínico, como siempre lo fue, Balaguer hacía caso sordo a cualquier reclamo y sus respuestas eran así, enigmáticas y con ese dejo de burla de aquel que sabe que tiene el control del poder de un Estado y recurre a todo para justificar sus acciones, aunque estas cuesten la vida y la integridad de los ciudadanos que supuestamente gobierna bajo el mandato de un voto (cabe aclarar que Balaguer, y de acuerdo con datos que puede buscar confirmar), nunca ganó unas elecciones de manera legitima, y en muchas ocasiones ni siquiera legal).

El preámbulo viene al caso ante lo ocurrido recientemente en la provincia Hermanas Mirabal, en su municipio cabecera de Salcedo. Una huelga convocada por un grupo de que no tengo mayor referencia de unas ruedas de prensa y paros con tintes violentos. La razón del paro: la muerte no resuelta ni investigada de un deportista ocurrida en febrero pasado. Resultado: tres muertos civiles y la militarización "de película" de la zona. 

De la protesta y su origen se tejen todas las hipótesis, que incluye la supuesta influencia de Partido Revolucionario Dominicano (PRD), quien perdió el mes pasado las elecciones presidenciales ante el Partido de la Liberación Dominicana (PLD),  y que supuestamente buscaría hacer "ronchas al gobierno". Pero esta hipótesis olvida algo y ese algo que olvida me atemoriza: la muerte de tres civiles y el abuso policial y militar documentado durante esos días de paro.

Y la referencia de Balaguer regresa.

Por esos mismos días, en Paraguay, ocurrió la matanza de nueve campesinos y varios policías en un desalojo en una zona rural. El mismo día del hecho, el presidente paraguayo reunió a los organismos implicados en ese desalojo, destituyó al ministro de Interior y al comandante policial que dirigió la acción. No se discutió si esos campesinos estaban o no legalmente ocupando ese terreno, se decidió en primera instancia por el abuso cometido y las muertes que pudieron ser evitadas.

Al conocer esto, no puedo evitar preguntarme por qué el gobierno dominicano calla ante las muertes de los civiles, incluyendo la de una embarazada asfixiada por los gases de las bombas lacrimogenas lanzadas por la Policía, del hecho de los militares entrando a un hospital y sacando heridos para llevarlos presos (uno de ellos murió).

Y el presidente, el saliente de agosto, calla. Y la Policía anuncia sin dar muchos detalles que están detenidos "los policías implicados", pero no dicen si serán sometidos a la justicia, ni se sabe "quienes mataron a los jóvenes". Tampoco se dice quien ordenó que militares entraran a un hospital y sacarán heridos en la cama de una camioneta, no se dice nada más que esos paños tibios usuales de que "una comisión investiga".

Los muertos, parecen ser solo eso, muertos. Ni la cacareada sociedad civil parece reparar en la atrocidad de todo esto.

¿Fuerzas incontrolables, señor Leonel Fernández? Su silencio y la falta de acciones de su saliente gobierno son tan cínicas como Balaguer y sus Doce Años.