viernes, 7 de febrero de 2014

Manipulación "justificada" de la Iglesia


Cuando nadie recordaba ya la foto manipulada de los miembros de la Conferencia del Episcopado Dominicano, alterada por el mismo Episcopado Dominicano, pues...el Episcopado Dominicano mandó el jueves una nota aclaratoria sobre esta foto.
"Como dueños de la fotografía tenemos todo el derecho de hacerlo, sin que esto de ninguna manera signifique falta de ética o adulteración, ya que lo que realizamos es un trabajo profesional, gracias al buen uso que podemos hacer de la tecnología moderna".
Eso dicen los obispos, quienes admitieron además que...
"En cuanto a la fotografía que se publicó junto a la Carta Pastoral del 21 de enero 2014, la misma fue tomada hace aproximadamente 5 años. Y durante ese tiempo la hemos actualizado varias veces según los diversos cambios surgidos en la Institución. Eso lo seguiremos haciendo hasta tanto podamos realizar una nueva fotografía con la presencia de todos los obispos".
¿Tiene esto justificación? ¿Tiene esto una justificación tan baladí?

En la nota, realizada por mí, busqué la opinión del fotógrafo profesional Pedro Genero Rodríguez, que aquí amplio y que vale la pena leer para plantearse varios debates y reflexiones.
La fotografía surge como una certificación de la experiencia de la realidad, o incluso como sinónimo de realidad. Esto ha cambiado mucho desde entonces pero aún se estima que la fotografía periodística y/o documental para considerarse como tal debe permanecer impoluta, sin mayores intervenciones que ajustes de exposición, brillos y contrastes. Es válido el uso de programas de edición para alterar una fotografía artística? SÍ. Pero este no es el caso de la fotografía suplida. 
Dice Joan Fontcuberta (Premio Hasselblad de Fotografía 2013) que una fotografía vale más que mil mentiras y precisamente como artista provocador, usa el retoque fotográfico para llamar la atención de como la fotografía puede usarse también para hacer gestiones de la realidad manipulada. Gran parte de su trabajo está basado en esta premisa. 
La fotografía que se entrega junto a la Carta Pastoral del 21 de Enero de 2014, como dando por sentado que estos fueron los obispos que participaron en la Conferencia que la produjo, los que la consensuaron y finalmente firmaron, no es un documento fiel o creíble por varias razones. Monseñor Francisco José Arnaiz no estaba presente por razones de salud. Aunque es bien sabido que se trata de un obispo que se rige por una disciplina eclesiástica y seguramente igual la hubiese firmado, al menos de estar presente, como obispo crítico que es, el documento hubiese recogido su impronta. 
La fotografía borra a monseñor Józef Wesolowski (*acusado de pederastia en el país), sustituyéndolo por monseñor Francisco José Arnaiz en vez del actual nuncio monseñor Jude Thaddeus Okolo. Se incluye a monseñor Fausto Mejía Vallejo y no quita al obispo jubilado Jesús María de Jesús Moya. ¿Cuál es el propósito de reciclar una fotografía tanto? ¿Es tan difícil hacer una foto oficial de cada conferencia donde salgan todos los obispos actuales que han participado efectivamente en la elaboración de un documento tan importante? 
Por otro lado, me parece más grave que no apunte esto a un hecho tan simple como contundente, y es el mensaje de que la Iglesia de manera institucional viola el Octavo mandamiento, "No darás falso testimonio ni mentirás". La foto no es un fiel testimonio de los participantes, solo por el hecho de que incluye a un sacerdote cuya salud estaba muy delicada y otro que lleva retirado más de año y medio. ¿Si hay una distorsión de la verdad en cosas tan sencillas, qué será en las cosas importantes? En el mejor de los casos, la iglesia es pecadora, porque peca de ingenua. 
Menciona además la nota aclaratoria que la fotografía no ha sido adulterada cuando ha existido un borrón poniendo encima el rostro de otra persona (dos adulteraciones en una), una inclusión de una persona que no estaba en la foto y luego se muestra una inconsistencia incluyendo a un obispo que no pudo participar en la elaboración del documento porque ya está retirado. Pareciera que la consecuencia ética se confundiese con otra de corte legal, que tampoco está totalmente ausente en la discusión. ¿Es realmente la foto intervenida propiedad de la Conferencia del Episcopado? ¿Quién tomó la foto? ¿Renunció el fotógrafo a sus derechos patrimoniales? ¿Consintió en que su foto sea intervenida? Por último me llama la atención el párrafo  "lo que realizamos es un trabajo profesional, gracias al buen uso que podemos hacer de la tecnología moderna". ¿Quiere esto decir que si es un "trabajo profesional" o con tanta pericia que la gente no se dé cuenta, es correcto?
Por si fuera poco, aclaran que lo han hecho de forma consuetudinaria y que lo seguirán haciendo. Creo que la Iglesia es la única que no se da cuenta que estas declaraciones en el imaginario popular da cabida a que se piense que esto "pica y se extiende" y que la gente puede pensar que igual ha pasado y pasará con otras cosas que devalúan los esfuerzos de la Iglesia por limpiar su propia imagen y hacer aportes valiosos a la sociedad. 
El tono final de la nota parece casi un bullying para las personas que hacen una crítica de esta práctica del Departamento de Prensa de CED. Por supuesto que la carta pastoral contiene mucha riqueza de contenido en busca de proteger a las familias, pero no le hacen ningún favor al propio CED insistiendo en esta práctica y en que el resto de las personas están mal y ellos no. La distracción de la foto y la posterior nota aclaratoria le hace un flaco favor al mensaje de de los obispos que efectivamente participaron en la elaboración de la pastoral.
Agregó una reflexión final: Y los medios que publicaron la foto, ¿pecaron en su ingenua confianza en la foto?

martes, 4 de febrero de 2014

Dedé

Foto Eliú Castillo. Panorama Latino

Dedé Mirabal murió el sábado pasado. La noticia se esparció con tristeza y pesar. Muchos alabaron su valentía, su entrega a la familia, a la crianza de los huérfanos de sus hermanas Minerva, Patria y María Teresa.

Otros discutían detalles. ¿Era ella otra "mariposa"? Mariposa era en nombre clave utilizado por Minerva en sus actividades clandestinas contra Rafael Leonidas Trujillo y que tras el asesinado de las tres hermanas se empezó a usar para evocarlas. Los que cuestionaban el uso del apelativo a Dedé dicen que ella solo se hizo cargo de lo que era su obligación tras la muerte de sus hermanas. Otros hasta cuestionaron que se colocara una bandera sobre su ataúd. 

Lo que voy a escribir es una opinión personal, a partir de las pocas cosas que sé, que me han dicho, que conozco sobre Dedé Mirabal. Y, por supuesto, añadiendo dos dedos de frente...sentido común.

No le voy a dar categoría de heroína nacional a doña Dedé, aunque pensando en que Pedro Santana está en el Panteón Nacional...bueno. Entiendo y sé que no estuvo involucrada de lleno en las actividades de sus hermanas contra la tiranía. Mil razones pudo tener. 

Sin embargo, y aquí va el juicio más allá de una opinión personal, veamos los hechos y sus consecuencias. Fue Dedé quien buscó los cadáveres de sus hermanas, quien reiteró, voceó e insistió en decir que era un asesinato y no un accidente. Haga el ejercicio y dígame si no tenía los ovarios bien puestos esta mujer. ¿Cuántas personas se hubiesen expuestos así en plena locura dictatorial? 

Otra cosa que me pregunto, ¿Cómo habrán trascurridos los meses posteriores al asesinato de las Mirabal? ¿A que presiones se habrá enfrentado Dedé? Eso sin contar que a ella debemos la conservación del legado de sus hermanas, misión que inició con su rebeldía ante la versión oficial de la dictadura, cuando antes de enterrar a sus hermanas cortó larga trenza del cabello de María Teresa Mirabal.

Y hoy me entero que vendía seguros para vivir. Sí, ella, contrario a otros, no buscó cargos en los gobiernos como precio a pagar por el legado de sus hermanas. No cobraba su "botella" como otros "patriotas". Trabajaba.

¿Merecía que la bandera estuviera sobre su ataúd? Sí, lo merecía. En especial para recordar su ejemplo, para mostrarlo, para enseñarnos el valor de las acciones a lo largo de una vida, no solo en un momento específico. ¿Era una mariposa? Lo fue, para mí lo fue, por algo de sentido común: la connotación relacionada con ese nombre a las hermanas Mirabal no abarca solo su lucha clandestina en la tiranía, que de paso era el seudónimo solo de Minerva, sino que encuentra su sentido actual en el legado que mantuvo vivo Dedé. ¿Entonces por qué ella, al igual que Patria y María Teresa no podría ser considerada mariposa?

¿Sobreviviente? No sobrevivió a la cárcel ni a la persecución, sobrevivió al rencor que le correspondía al enterrar a sus hermanas, al sufrimiento de su familia, de sus sobrinos. 

Aquí les dejó un trabajo realizado por Patricia Solano sobre Dedé.

viernes, 17 de enero de 2014

La foto manipulada de la Iglesia

La curia católica dominicana ha tenido en los últimos meses su momento más bajo, gracias precisamente a la verdad que defiende el evangelio que dicen predicar, pero que en la práctica de su poder suele no ser conveniente.

La acusación de pederastía contra el ex Nuncio del Vaticano en República Dominicana, Josef Wesolowski, es la punta de iceberg de una Iglesia que se mantiene en el tono cercano del medioevo, y cuyo mayor representante, el Cardenal López Rodríguez, expresa la voz más retrogada de que se puede hacer gala.

Y con el prestigio por los suelos, la Conferencia del Episcopado divulgó la tarde del miércoles su carta pastoral por motivo del Día de la Altagracia (la virgen "patrona" de República Dominicana). Su mensaje centrado en la familia repite la misma línea retrograda, irreal y discriminatoria que se enorgullece declarar su presidente, López Rodríguez: aborto, matrimonio gay, uso de preservativos fueron declarados enemigos de la familia.

Por supuesto, su mensaje pastoral no toca la pederastía, ni siquiera porque mientras ellos redactaban su carta pastoral, representantes del Vaticano daban cuenta por primera vez en una sesión de las Naciones Unidas sobre los casos de violación a menores de edad por sacerdotes católicos. Hoy la agencia noticiosa AP reveló un dato: el pasado Papa Benedicto XVI suspendió a 400 sacerdotes por este motivo en dos años.

Aquí señalo algo: el Vaticano negó extraditar a Wesolowski para que rinda cuentas ante sus acusaciones.

Pero la suma de incongruencias no para aquí. La carta pastoral fue enviada a los medios de comunicación con varias fotos, una de ellas en la que posaban los integrantes de la Conferencia del Episcopado. Fue la foto usada por varios medios en portada para destacar la noticia. La foto estaba manipulada.

Al día siguiente la alerta en las redes sociales sobre la manipulación fotográfica, publicada en la primera plana de varios periódicos y portales digitales, se hizo sentir.

Sin embargo, la discusión por la manipulación de intensificó hoy ante el artículo publicado por Diario Libre, uno de los medios que publicó la imagen manipulada en portada, dando detalles de las modificaciones que se hicieron en la fotografía.
"En la original de la CED, figuraba a la izquierda de Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez, el ex nuncio polaco acusado de pederastia, Józef Wesolowski, y no estaba presente Fausto Mejía Vallejo, obispo por San Francisco de Macorís. Tampoco estaba allí Monseñor Francisco José Arnáiz, Obispo Emérito de Santo Domingo, quien se encuentra padeciendo quebrantos de salud.
Sin embargo, en la foto que finalmente fue enviada a los medios por el R.P. Carmelo Santana Jerez, secretario general de la Conferencia del Episcopado Dominicano, y que ayer se encontraba publicada en el sitio web del CED, se "hace justicia", y se eliminó a Wesolowski de la instantánea, y, además. se incluye a los que no estaban presentes, pero se deja al obispo Jesús María de Jesús Moya, que ya fue jubilado. El rostro de monseñor Arnáiz fue puesto sobre la cara de Wesolowski, y al lado de López Rodríguez".
 El fotógrafo Orlando Barria hizo una explicación gráfica del asunto en su página de Facebook.


¿Qué podemos decir al respecto?

Quizás suene obvio, pero a la vez es indignante. La Iglesia Católica Dominicana carece hasta del sentido más común para manejar ya su deteriorada imagen. ¿Un desliz? Es probable. Supongo que la curia católica dominicana tiene un alto grado de subestimación al pueblo que insiste en querer evangelizar, aunque no con el ejemplo.

Pero el análisis también va para los medios. Falto ojo para detenerse, para observar, de parte de las personas encargadas de revisar y atender las imágenes que se usan para las publicaciones. También hay otra cuestión. ¿Tan fiados están ya los medios de las fotos institucionales? ¿Tan fácil se puede hacer pasar un gato por liebre?

martes, 14 de enero de 2014

Cojeras del periodismo (II y final)

Cuando pregunten, cuando entrevisten, cuando escriban: prodíguense. 
Después, desaparezcan. Arbitraria, Leila Guerriero


La semana pasada comenté sobre una columna de una periodista que exigía calidad en los regalos.

Entre las muchas cosas que dijeron los que hicieron una defensa-justificación sobre lo que la periodista exigía en el artículo de su columna titulado "Más respeto al regalar a los periodistas", me llamó la atención de uno que supuso que no había hecho una lectura compresiva del texto.

En este punto, les dejó la lectura compresiva que hizo la periodista Marien Aristy al texto de esa columna en su blog: "Hoy sé que no sé leer".

Hoy, la periodista de la exigencia de los regalos trato de explicar lo que entiende fue mal entendido en su columna anterior. El texto es un ejercicio de cantinflismo. Juzguen ustedes: "Mejor explicación".

No tengo nada más que agregar fuera de lo que expresé en mi post anterior. Quizás solo reafirmar el pesimismo ante los criterios que muchos asumen ante la ética periodística.

Y hablando de ética, y también para poner un punto a esta reflexión, les dejó un párrafo relativo a los regalos entre las fuentes y los periodistas que establece un código de ética redactado por Sociedad de Periodistas Profesionales.

"Rechazar regalos, favores, pagos, viajes gratuitos y tratamiento especial, y evitar empleos secundarios, participación política, cargos públicos y el servicio en organizaciones comunitarias si comprometen la integridad periodística".

Puede leer el código completo aquí


martes, 7 de enero de 2014

Cojeras del periodismo

"Sean simples pero no se pretendan inocentes". Arbitraria, Leila Guerriero


Nada es perfecto. Nadie es perfecto. El periodismo no lo es tampoco, ni los periodistas. Sin embargo, se supone que en esto de ser periodista se asume un sentido común de ética y acción ante el oficio (carrera?), ante los medios, ante nosotros mismos.

Obvio que antes de ser periodistas somos ciudadanos, personas...sujetos. Somos subjetivos. Por eso, el sentido común de ética nos dicta que ante los hechos lo mejor es apegarnos a los datos, evidencias, testimonios y la narración de las circunstancias. Esto para aminorar ese sujeto actor que somos. 

Y es cierto que el medio está, con sus intereses. Pero fuera de todas las cortapisas que nos imponen, hay una ética que vale por lo que somos ante los medios, ante la sociedad desde nuestro oficio (carrera?)

¿A que viene esta reflexión? Ayer una periodista compartía en su muro de Facebook una noticia relacionada con la muerte de varios recién nacidos en la unidad prenatal de la maternidad San Lorenzo de Los Mina. La causa atribuida al hecho fue un apagón de seis horas. La nota que publicó tenía un error en el dato del número de bebés fallecidos. Decía siete. La cantidad denunciada es de seis. Precise el dato y...la periodista se molestó.

Me dijo de que no importaba que fueran más o menos de esa cantidad porque el hecho de su muerte es la manera que aseguran murieron. ¿Precisar un dato resta importancia al hecho? 

Hoy, una periodista, editora de una sección en uno de los periódicos más importantes del país escribe una columna de opinión que tituló "Más respeto al regalar a los periodistas". Pensé que tocaría ese tema espinoso, que no debería serlo, de la relación del periodista con su fuente...pero no. Para mi gran sorpresa y decepción, la periodista reclama obsequios de sus fuentes en Navidad porque "ya está bueno de que al periodista se le trate como si fuera un pordiosero que se conforma con cuántas chucherías aparecen por ahí".

"Ya no más agendas, ya no más artículos personalizados, promocionales, ni más obsequios que distan mucho de la personalidad de quien los recibe", exige la indignada periodista.

No somos perfectos, como nadie lo es. Somos sujetos, y por tanto subjetivos. Cojeamos. Pero es demasiado tomar el palo y golpearnos la pierna para quebrarla.

PD. Antes este blog se llamaba "De la vida y sus demonios". Pero luego de dar algunas vueltas a las cojeras de esta carrera-oficio, y luego de leer la serie "Libertad de presión" sobre la decadencia del periodismo escrito en la revista Orsai número 13, decidí cambiar el nombre de este sitio dedicado a examinar y compartir eso, la vida y los demonios de un periodista.